Te lo planteo sin vueltas: si tenés a alguien trabajando en negro, cada día que pasa la deuda crece y el riesgo de una demanda también. La pregunta no es si conviene regularizarlo, es cuándo y cómo hacerlo perdiendo lo menos posible. La Ley Bases armó un régimen pensado justamente para eso. Acá te cuento cómo funciona, qué condona y qué no, los pasos concretos y por qué tener el control de asistencia ordenado te juega a favor cuando ponés a un empleado en blanco.


Qué significa regularizar un empleado y por qué urge

Un empleado "en negro" es alguien que trabaja para vos sin estar dado de alta en ARCA (ex AFIP), sin aportes, sin obra social y sin ART. La Ley de Contrato de Trabajo, la Ley 20.744, te obliga a registrar a todo trabajador en relación de dependencia. No hacerlo te expone a tres frentes a la vez:

  • El trabajador: puede intimarte por escrito y, si no regularizás en 30 días, reclamar indemnizaciones agravadas. La antigüedad real corre igual aunque no figure en ningún papel.
  • ARCA: deuda por aportes y contribuciones no ingresados, con intereses y multas.
  • La ART que no contrataste: si el empleado se accidenta estando en negro, el costo lo pagás vos, de tu bolsillo, sin tope.

El problema del empleo no registrado en Argentina no es marginal. Las estimaciones oficiales y privadas vienen marcando una informalidad laboral en torno al 35-42% de los asalariados. Es un tercio largo del mercado. Y una cosa que casi nadie dice: la mayoría de los empleadores que mantienen gente en negro no son evasores de manual, son PyMEs que arrancaron así "para probar" y nunca encontraron el momento de blanquear. El momento no aparece solo. Lo creás vos.

El régimen de regularización de la Ley Bases (Ley 27.742)

La Ley 27.742, conocida como Ley Bases, incorporó un régimen de regularización de empleo no registrado. La idea de fondo: bajarle el costo a sincerar relaciones laborales que hoy están fuera del sistema, para que más empleadores se animen a hacerlo.

Lo que ofrece el régimen a quien regulariza:

  • Condonación de deudas: se perdona total o parcialmente la deuda por capital, multas e intereses de los aportes y contribuciones no ingresados respecto de las relaciones laborales que entren al régimen.
  • Extinción de acciones e infracciones: se dan por extinguidas las acciones penales y las infracciones, multas y sanciones administrativas vinculadas a esa falta de registración.
  • Reconocimiento de antigüedad: se permite reconocer la antigüedad real del trabajador, computable a efectos previsionales con ciertos límites que fija la propia ley y su reglamentación.

Hay que ser claro con un punto que muchos pasan por alto: el régimen alcanza la relación con el Estado —ARCA, sistema previsional, sanciones administrativas—. No te libera del reclamo del propio trabajador. Si el empleado decide demandarte por el período en negro, el régimen de la Ley Bases no le pone un freno a esa acción privada. Por eso regularizar de común acuerdo, hablándolo, vale mucho más que regularizar a la fuerza después de una intimación.

Es honesto decirlo: la letra chica importa

No voy a venderte el régimen como una varita mágica. La regularización de empleo no registrado de la Ley Bases tiene un detalle que conviene mirar de frente: buena parte de los plazos, montos de condonación y mecánica concreta dependen de la reglamentación y de las normas que dicta ARCA. Esos plazos se fueron prorrogando y ajustando. Antes de tomar cualquier decisión, verificá en argentina.gob.ar y con tu contador si el régimen está vigente y operativo a la fecha en que estás leyendo esto, y con qué condiciones.

Dicho eso, la lógica de fondo no cambia con la coyuntura: regularizar antes de que te intimen o te inspeccionen siempre sale más barato que regularizar después. El régimen mejora los números; la decisión de blanquear los mejora igual aunque el régimen no esté abierto.

Por qué conviene poner en blanco aunque parezca caro

La cuenta que hace casi todo dueño de PyME es: "blanquearlo me sube el costo un montón". Es cierto que el costo mensual sube. Pero la comparación correcta no es negro vs. blanco, es blanco vs. juicio.

Un empleado en negro con tres años de antigüedad que demanda puede reclamar:

  • Indemnización por despido, integración y preaviso calculados sobre la antigüedad real.
  • Las indemnizaciones agravadas de la Ley 24.013 por falta de registración (cuando se cumplen los requisitos de intimación).
  • Diferencias salariales, SAC y vacaciones no gozadas.

Sumado, eso supera con holgura lo que habrías pagado en aportes durante esos mismos años. Y se paga de golpe, con honorarios y actualizaciones encima. Blanquear es convertir un pasivo oculto e impredecible en un costo mensual previsible. Para mí esa es la verdadera ventaja: dormís tranquilo.

Hay un beneficio menos obvio. Un equipo registrado es un equipo que podés gestionar de verdad: pedir ART, acceder a financiamiento, presentarte a licitaciones, vender la empresa sin un pasivo escondido en el balance. El trabajo en negro te limita el crecimiento, no solo te genera riesgo.

Pasos concretos para regularizar a un empleado

Ningún blanqueo es idéntico, pero la secuencia general es esta:

  1. Hablalo con el trabajador. Regularizar de común acuerdo evita la versión conflictiva. Explicale que pasa a tener aportes, obra social, ART y antigüedad reconocida.
  2. Reconstruí la relación laboral real. Fecha de ingreso, categoría según el convenio colectivo aplicable, jornada y salario. Este es el punto donde más empleadores improvisan, y donde más se equivocan.
  3. Asesorate con tu contador. Que evalúe si conviene entrar al régimen de regularización vigente y qué deuda histórica reconocer.
  4. Dá el alta en ARCA. Registración en el sistema "Mi Simplificación" / Simplificación Registral, con la fecha de ingreso que corresponda.
  5. Contratá la ART y sumalo a la obra social del convenio.
  6. Liquidá el primer recibo en blanco con la categoría y jornada correctas, y entregalo firmado.

El paso 2 es el que duele cuando llega una inspección o una demanda. Si no podés probar desde cuándo trabaja la persona ni cuántas horas hace, la antigüedad y la jornada las termina fijando el trabajador con su declaración, y el juez le suele creer.

Si querés ordenar primero el cumplimiento básico antes de blanquear, mirá nuestra guía de gestión laboral en Argentina.

El control de asistencia: tu prueba de antigüedad y jornada

Acá entra algo que casi nadie conecta con el blanqueo. Cuando regularizás a un empleado, dos datos definen toda la cuenta: desde cuándo trabaja y cuántas horas hace. Si esos dos datos los tenés registrados de forma seria, vos manejás la negociación. Si no, la maneja el otro.

Un sistema de control de asistencia te da un registro objetivo de entradas, salidas y horas trabajadas día por día. Eso sirve para tres cosas concretas al momento de regularizar:

  • Fijar la antigüedad con respaldo, en lugar de discutirla de memoria.
  • Probar la jornada real: si es part-time o full-time, si hay horas extra, si los descansos se respetan. La categoría y el salario del convenio dependen de esto.
  • Cerrar la zona gris: a partir del blanqueo, todo queda documentado y dejás de acumular un pasivo oculto.

Mi recomendación es no esperar al blanqueo para empezar a registrar la asistencia. Empezá hoy, aunque el empleado todavía esté en negro. Cuando lo regularices, vas a tener meses de registro propio en lugar de un agujero. Con una herramienta de control de asistencia y turnos dejás de depender de la memoria y de planillas sueltas.

Checklist para blanquear sin sorpresas

  • Definí fecha de ingreso real y junté lo que la respalde.
  • Identificá el convenio colectivo y la categoría que corresponde.
  • Calculá el costo laboral mensual completo (aportes, contribuciones, ART, obra social).
  • Consultá con tu contador si el régimen de regularización está vigente y conviene.
  • Empezá a registrar asistencia y jornada desde ya.
  • Dejá por escrito el acuerdo de regularización con el trabajador.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el régimen de regularización de empleo no registrado de la Ley Bases? Es un régimen incorporado por la Ley 27.742 que busca que los empleadores sinceren relaciones laborales no registradas con un costo menor. Ofrece condonación total o parcial de deudas por aportes y contribuciones, extinción de acciones penales e infracciones administrativas, y reconocimiento de la antigüedad del trabajador. Los plazos y condiciones concretas dependen de la reglamentación y de las normas de ARCA, así que conviene verificar su vigencia actual.

Si regularizo a un empleado, ¿me deja de demandar por el tiempo en negro? No necesariamente. El régimen alcanza la relación con el Estado: ARCA, deuda previsional, sanciones administrativas. No extingue la acción que el propio trabajador pueda iniciar por el período no registrado. Por eso conviene regularizar de común acuerdo y dejar el acuerdo por escrito.

¿Cuánto cuesta tener un empleado en negro si me hace juicio? Un empleado no registrado que demanda puede reclamar indemnización por despido, preaviso e integración sobre su antigüedad real, más las indemnizaciones agravadas de la Ley 24.013 por falta de registración, diferencias salariales, SAC y vacaciones. Sumado, suele superar largamente lo que habrías aportado durante esos años.

¿Cómo doy de alta a un empleado en ARCA? A través del sistema de Simplificación Registral ("Mi Simplificación"), declarando la relación laboral con la fecha de ingreso, categoría y datos del trabajador. Después corresponde contratar la ART e incorporarlo a la obra social del convenio.

¿Sirve el control de asistencia para probar la antigüedad de un empleado? Sí. Un registro de entradas, salidas y horas trabajadas funciona como prueba objetiva de desde cuándo y cuánto trabaja una persona. Al regularizar, eso te permite fijar antigüedad y jornada con respaldo propio en lugar de discutirlas sin documentación.

¿Conviene esperar a que se reactive el régimen para blanquear? Regularizar siempre sale más barato que enfrentar una demanda o una inspección. El régimen mejora los números cuando está vigente, pero la decisión de blanquear conviene aunque el régimen esté cerrado: la deuda y el riesgo crecen cada mes que el empleado sigue en negro.


Regularizar un empleado no es un trámite que se hace de un día para el otro, pero tampoco es el monstruo que muchos imaginan. Es ordenar la fecha de ingreso, la categoría y la jornada, asesorarte bien y dar el alta. El régimen de la Ley Bases ayuda con la deuda histórica; tu decisión de blanquear te saca de encima un pasivo que solo crece. Y el control de asistencia es la pata que casi nadie mira: empezá a registrar hoy y, cuando blanquees, vas a tener pruebas en lugar de huecos. Si querés organizar la asistencia, los turnos y la jornada de tu equipo con respaldo real, probá Emplyx.