La jornada laboral en México lleva más de medio siglo congelada en 48 horas semanales. La propuesta para bajarla a 40 horas es la reforma más importante que se discute en el Congreso ahorita mismo. Y va en serio.
Si manejas una empresa, una nómina o un equipo de trabajo en México, este cambio te toca. Aquí te explico qué dice la iniciativa, cuándo aplicaría y qué pasa con los turnos, las horas extra y la operación diaria. Sin rodeos.
Lo que dice hoy la ley: 48 horas desde 1970
El artículo 61 de la Ley Federal del Trabajo fija la duración máxima de la jornada en 8 horas diurnas, 7 nocturnas y 7.5 mixtas. Multiplicado por 6 días, son las famosas 48 horas semanales. Esa cifra no se ha movido desde que la LFT entró en vigor en 1970.
El artículo 123 de la Constitución también marca esos mismos topes. Cualquier reducción real necesita reforma constitucional, no nada más cambiar la LFT.
En la práctica, las empresas grandes ya operan con esquemas de 40 o 45 horas. Pero la ley sigue permitiendo 48. Y en sectores como manufactura, comercio, hotelería o seguridad, esas 48 horas se cumplen al pie de la letra. A veces más.
La propuesta: 40 horas en 5 días
La iniciativa que avanza en Diputados plantea modificar el artículo 123 constitucional y los artículos 59 y 61 de la LFT para bajar el tope a 40 horas semanales repartidas en 5 días. Lo que se conoce como la "semana inglesa": dos días de descanso seguidos.
Los puntos clave de la propuesta:
- 40 horas semanales como máximo legal.
- Dos días de descanso continuos por cada cinco trabajados.
- Implementación gradual, no de un día para otro. Se discute entre 2 y 6 años de transición.
- Sin reducción salarial: el sueldo se mantiene aunque las horas bajen.
La discusión que falta cerrar es si el tope se mide por semana (más flexible para sectores con jornadas irregulares) o por día (8 horas/día estrictas, como propone parte del bloque legislativo).
Para mí, la versión semanal es la que tiene chance real de aprobarse. Bloquear el tope diario en 8 horas mataría la operación de hotelería, restaurantes y manufactura por turnos. Y eso el Congreso lo sabe.
Por qué México es un caso atípico
Aquí van los datos que más pesan en esta discusión.
Según datos de la OCDE, México tiene una de las jornadas laborales más largas del mundo: un promedio de 2,226 horas anuales por trabajador. El promedio OCDE ronda las 1,742 horas. Casi 500 horas más al año por mexicano. Eso son 12 semanas adicionales de trabajo comparado con un trabajador alemán o danés.
México se compara mal incluso con la región. Países de Latinoamérica con jornadas más cortas:
| País | Jornada semanal legal |
|---|---|
| Chile | 40 horas (vigente desde 2024) |
| Colombia | 42 horas (en transición a 42 desde 48) |
| Ecuador | 40 horas |
| Brasil | 44 horas |
| Argentina | 48 horas (pero promedio real menor) |
| México | 48 horas |
El último país de la OCDE con jornada legal de 48 horas es México. El siguiente más cercano (Costa Rica) ya tiene 48 horas máximas pero con promedios reales por debajo. La cifra mexicana destaca.
El caso real: una cadena de restaurantes con 200 empleados
Conozco el caso de una cadena en el Bajío con 8 sucursales y unos 200 colaboradores entre cocina, meseros y administración. Cuando la dueña empezó a preparar el ajuste preventivo a 40 horas, lo primero que descubrió fue que no sabía cuántas horas trabajaba realmente su gente.
Tenían control de asistencia en papel. Lo que reportaba el sistema era "el horario teórico". Lo que pasaba en la práctica era otra cosa: meseros que se quedaban media hora más cerrando cada noche, cocineros que entraban 20 minutos antes para preparar mise en place, encargados con días de 11 horas en fines de semana.
Sumando las horas reales, varios empleados llevaban 52, 54 e incluso 58 horas semanales. No estaban pagadas como extra porque "ya entraban en el sueldo". Cuando se baje a 40 horas legales, ese mismo esquema se convierte en pasivo laboral fuerte. Multas de la STPS, demandas individuales, recargos al IMSS.
La solución no fue contratar más gente. Fue medir primero, ajustar horarios después. Con un sistema digital que registrara entradas y salidas reales, descubrió que con la misma plantilla podía cubrir 40 horas si reorganizaba los turnos. La sobrecarga era por desorganización, no por falta de personal.
Qué cambia en horas extras
El artículo 67 de la LFT actual fija que las primeras 9 horas extra semanales se pagan al doble, y a partir de la 10ª al triple. Esa estructura se mantiene en la propuesta.
Lo que cambia es el punto de partida. Si hoy una empresa programa 48 horas regulares y empieza a contar extras a partir de la 49ª, con la reforma las extras empiezan a contarse desde la 41ª hora.
Implicación directa: muchas empresas que hoy operan en el límite legal sin pagar extras, con la reforma pasarían a tener un costo automático de horas extra equivalente a 8 horas dobles por trabajador a la semana. Un mesero con sueldo base de $8,000/mes pasaría a costar entre $1,500 y $2,000 adicionales si se mantiene el mismo esquema horario.
Por eso la transición gradual es clave. Y por eso medir bien lo que pasa hoy es lo primero que tiene que hacer cualquier empresa que opere cerca de 48 horas reales.
Cuándo entra en vigor
No hay fecha. La iniciativa pasó dictamen en comisiones de la Cámara de Diputados en 2024 pero la votación en pleno se ha pospuesto varias veces. La discusión técnica que falta cerrar:
- Modelo de transición: 1 hora menos por año (6 años), 2 horas (4 años) o 4 horas (2 años).
- Tope semanal vs. diario: si las 40 horas son rígidas por día o flexibles por semana.
- Excepciones sectoriales: qué pasa con minería, seguridad privada, transporte de carga.
La reforma constitucional necesita mayoría calificada (dos tercios) en ambas cámaras y aprobación en al menos la mitad de los congresos estatales. No es trámite. Pero hay consenso político mayor del que ha tenido cualquier reforma laboral en años recientes.
Mi lectura: la aprobación es cuestión de cuándo, no de si. Las empresas que esperen a que se publique en el DOF para empezar a prepararse van a quedar atrás. Las que empiecen a medir ahorita lo que pasa en su operación tendrán margen para ajustar sin sustos.
Cómo prepararse desde ya
Tres cosas concretas que toda empresa puede hacer este trimestre, sin esperar a que pase la reforma:
- Medir horas reales, no horas teóricas. Sustituir checador manual o papel por registro digital de jornada. Saber cuántas horas trabaja cada quien de verdad.
- Revisar la estructura de turnos. Ver si la jornada de 48 horas que se paga hoy se podría redistribuir en 40 sin perder operación. En muchos casos sí se puede.
- Calcular el costo del escenario 40 horas. Si quedan extras, cuántas. Si hay que contratar gente, cuánta. Tener el número antes de que la ley te obligue a sacarlo.
Con Emplyx puedes medir entradas y salidas reales, ver alertas cuando alguien supera su jornada programada y proyectar el costo del esquema de 40 horas sin tocar la operación actual. Lo explico mejor en registro de jornada laboral en México y en cómo planificar turnos con la nueva reforma.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo entra en vigor la jornada de 40 horas en México? Todavía no hay fecha. La iniciativa avanza en el Congreso pero la votación en pleno se ha pospuesto. Si se aprueba, la implementación sería gradual entre 2 y 6 años.
¿Cuántas horas son la jornada laboral en México actualmente? 48 horas semanales. El artículo 61 de la LFT permite hasta 8 horas diurnas, 7 nocturnas y 7.5 mixtas, repartidas en 6 días.
¿Se reduce el salario al bajar la jornada a 40 horas? No. La propuesta mantiene el mismo salario aunque se trabajen menos horas. Es el punto que no se negocia.
¿Qué pasa con las horas extras si pasa la reforma? Las horas extra empezarían a contarse a partir de la 41ª hora semanal en lugar de la 49ª. El esquema de pago (doble y triple) se mantiene igual.
¿Cómo se compara México con otros países de la OCDE? México tiene la jornada más larga de la OCDE: 2,226 horas anuales en promedio contra 1,742 del promedio OCDE. Casi 500 horas más al año por trabajador.
¿Esta reforma aplica a todos los sectores? La propuesta es general pero se discuten excepciones para minería, seguridad privada, transporte y otros sectores con esquemas operativos especiales.
Pasar de 48 a 40 horas no es solo recortar la última columna del horario. Es replantear cómo se organiza la operación. Las empresas que midan primero y ajusten después van a llegar listas. Las que esperen la publicación en el DOF van a improvisar bajo presión. Más detalle operativo en planificación de turnos para PyMEs.