Un patrón me llamó hace poco con un problema clásico: corrió a un trabajador por faltas reiteradas y la Junta lo reinstaló con salarios caídos. ¿El motivo? La empresa no tenía reglamento interior depositado. Sin ese documento, el patrón no pudo probar qué contaba como falta, cuánta tolerancia daba ni a partir de qué retardo había sanción. Perdió el juicio antes de empezar.
El reglamento interior de trabajo (RIT) es el documento que convierte tus reglas de asistencia en algo exigible. Sin él, la palabra del patrón vale lo mismo que la del trabajador. Te explico qué es, qué cláusulas de asistencia debe llevar y cómo se deposita.
Qué es el reglamento interior de trabajo
El RIT está regulado en los artículos 422 a 425 de la Ley Federal del Trabajo. El artículo 422 lo define como el conjunto de disposiciones obligatorias para trabajadores y patrones en el desarrollo de los trabajos en una empresa o establecimiento.
Ojo con un detalle que la mayoría confunde: el RIT no es el contrato colectivo ni el manual de bienvenida. El artículo 423 marca su contenido y deja claro que no puede regular salarios, prestaciones ni cuestiones que ya estén en el contrato. El reglamento regula la operación: horas de entrada y salida, días y horarios de trabajo, lugar y momento para iniciar la jornada, descansos, normas de seguridad y disciplina.
Y aquí está el punto que justifica todo el documento: sin RIT, el patrón pierde poder disciplinario. Si quieres rescindir un contrato sin responsabilidad por faltas o retardos (artículo 47 LFT), tienes que probar que el trabajador conocía la regla y la incumplió. Esa regla vive en el reglamento. No tenerlo es entrar a un juicio con las manos atadas.
Por qué el reglamento debe regular la asistencia
El artículo 423, fracciones I y II, obliga al RIT a fijar las horas de entrada y salida, los días y horas de descanso, y el lugar donde se inicia la jornada. Esto no es relleno burocrático: es la base legal de tu control de asistencia.
Piénsalo al revés. Si despides a alguien por llegar tarde, lo primero que pregunta la autoridad laboral es: ¿dónde dice que llegar tarde está prohibido y desde qué minuto? Si tu respuesta es "todos lo saben", perdiste. La asistencia se prueba con dos cosas: el reglamento que fija la regla y el registro que documenta el hecho.
El RIT y el control horario trabajan en pareja. El reglamento dice "la jornada inicia a las 9:00 con tolerancia de 10 minutos"; el checador o la app registran que el trabajador marcó a las 9:25. Sin reglamento, el registro no significa nada porque no hay norma contra qué medirlo. Sin registro, el reglamento es una declaración sin pruebas.
Qué cláusulas de asistencia debe incluir el RIT
Estas son las cláusulas que reviso siempre cuando un patrón me pasa su reglamento. Si falta alguna, hay hueco.
Horarios y jornada
Define la hora de entrada y salida por puesto o área, los días laborables de la semana y el horario de comida. Si manejas turnos rotativos, especifica el esquema. Con la reforma de jornada en marcha hacia las 40 horas semanales, conviene redactar la jornada de forma que admita ajustes sin reabrir todo el documento cada año.
Tolerancia y retardos
Aquí es donde casi todos los reglamentos fallan. Define con números: cuántos minutos de tolerancia das, a partir de qué minuto se considera retardo y a partir de cuál se considera falta. Ejemplo concreto: tolerancia de 10 minutos; de 11 a 30 minutos es retardo; pasados 30 minutos, falta del día. Sin esos números, cada supervisor improvisa y la regla deja de ser regla.
Acumulación de retardos
Establece la consecuencia. Por ejemplo: tres retardos en un periodo de nómina equivalen a una falta. Cuatro faltas en treinta días habilitan la rescisión sin responsabilidad, en línea con el artículo 47 fracción X LFT. Que el trabajador sepa la cuenta desde el día uno.
Justificación de faltas
Define cómo y en qué plazo se justifica una ausencia: aviso previo, comprobante médico, incapacidad del IMSS. Una falta justificada y una injustificada no tienen el mismo efecto disciplinario, y el reglamento debe distinguirlas.
Forma de registro
Indica el medio oficial de control de asistencia: checador biométrico, tarjeta, app móvil con geolocalización. Si el medio no está en el reglamento, un trabajador puede alegar que ese registro no le es oponible. Déjalo escrito.
Régimen disciplinario
Las sanciones que sí permite la LFT son la amonestación y la suspensión hasta por ocho días (artículo 423 fracción X). Las multas están prohibidas por el artículo 107. No inventes descuentos por retardo: eso es una multa disfrazada y es ilegal.
Cómo se elabora: la comisión mixta
El RIT no lo redacta el patrón solo y lo impone. El artículo 424 fracción I es tajante: se forma por una comisión mixta de representantes de los trabajadores y del patrón. Si la empresa tiene sindicato, los representantes de los trabajadores los nombra el sindicato; si no, los eligen los propios trabajadores.
El proceso real, paso a paso:
- Integrar la comisión mixta con representantes de ambas partes en número equilibrado.
- Redactar el proyecto de reglamento, cláusula por cláusula, incluyendo todo lo de asistencia.
- Levantar acta de la sesión donde la comisión aprueba el texto, firmada por todos los representantes.
- Depositar el reglamento ante la autoridad laboral.
Saltarte la comisión mixta es el error que más invalida reglamentos. Un RIT redactado únicamente por el patrón, sin participación de los trabajadores, es impugnable. La autoridad puede declararlo no obligatorio y vuelves al punto de partida.
El depósito ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral
El artículo 424 fracción III ordena depositar el reglamento ante la autoridad laboral. Desde la reforma laboral de 2019, esa autoridad es el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), el organismo que concentra el registro de reglamentos, sindicatos y contratos colectivos a nivel nacional. Puedes consultar sus trámites en el portal del CFCRL en gob.mx.
Un reglamento sin depositar simplemente no surte efectos como reglamento. Puede servir como referencia interna, pero no como la norma obligatoria que necesitas para sostener una rescisión. El depósito es lo que lo vuelve oponible al trabajador y exhibible ante una Junta o Tribunal.
Dos cosas que conviene tener claras. Una: el depósito es gratuito, así que no hay excusa de costo. Dos: cada vez que modifiques el reglamento —y vas a modificarlo, sobre todo con la transición de jornada en curso— tienes que volver a integrar comisión, levantar acta y depositar la versión nueva. El reglamento no es un trámite de una sola vez.
Lo que veo todo el tiempo: la mayoría de las PyME que conozco tiene un reglamento bajado de internet, firmado solo por el patrón y sin depositar. Eso no es un reglamento, es un papel. El día que necesiten despedir a alguien con causa, ese papel no los va a defender.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio tener reglamento interior de trabajo?
La LFT no impone una multa directa por no tenerlo, pero en la práctica es indispensable. Sin RIT depositado no puedes sostener sanciones ni rescisiones por faltas o retardos. La obligación real surge del momento en que quieres ejercer poder disciplinario: ahí lo necesitas o pierdes.
¿Puede el patrón redactar el reglamento por su cuenta?
No con validez plena. El artículo 424 exige una comisión mixta de representantes de trabajadores y patrón. Un reglamento elaborado solo por el patrón es impugnable y la autoridad puede declararlo no obligatorio.
¿Qué pasa si despido a alguien por faltas y no tengo reglamento?
Te quedas sin la prueba de la regla. Para rescindir sin responsabilidad por faltas (artículo 47 fracción X LFT) necesitas demostrar qué contaba como falta y que el trabajador la conocía. Sin reglamento depositado, ese hecho es muy difícil de acreditar y el juicio se complica.
¿Puedo poner multas por retardos en el reglamento?
No. El artículo 107 LFT prohíbe las multas a los trabajadores. Las únicas sanciones válidas son la amonestación y la suspensión hasta por ocho días. Un "descuento por retardo" es una multa disfrazada y es ilegal.
¿Cada cuánto se actualiza el reglamento?
Cuando cambian las condiciones que regula: nuevos horarios, turnos, tecnología de control o normativa. Con la transición hacia la jornada de 40 horas, casi todos los reglamentos van a necesitar ajuste en los próximos años. Cada cambio se aprueba en comisión mixta y se vuelve a depositar ante el CFCRL.
¿El reglamento sustituye al control de asistencia?
No, se complementan. El reglamento fija la regla; el sistema de registro documenta el hecho. Necesitas los dos: la norma para que la asistencia sea exigible y el control de asistencia para probar quién la cumplió y quién no.
Un reglamento bien hecho sin un registro confiable es media solución, y al revés también. Si tus cláusulas de asistencia ya están claras pero sigues con un checador que solo marca entrada y salida, te falta la mitad: el dato limpio de retardos, tolerancias y faltas, listo para exhibir.
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