El coste laboral se descontrola sin que nadie lo vea venir
Elena dirige una tienda de ropa en un centro comercial. Cada semana cierra el cuadrante sin saber lo que va a costar, porque el coste solo aparece a fin de mes, ya en la nómina. En primavera la tienda iba bien; en otoño, con las mismas ventas, entró en pérdidas. La diferencia eran apenas tres puntos de coste laproral que se le habían escapado sin darse cuenta.
En retail, dos a cuatro puntos de desviación entre el coste de plantilla y las ventas marcan la frontera entre una tienda rentable y una en números rojos. El KPI que de verdad importa, las ventas por hora trabajada, o no existe o llega tarde, cuando ya no se puede corregir nada.
Con Emplyx, Elena monta el cuadrante viendo su coste en tiempo real, contra un presupuesto de horas y comparado con las ventas previstas por franja. Las ventas por hora trabajada dejan de ser un número de fin de mes y pasan a ser una brújula mientras planifica. Cierra cada cuadrante sabiendo exactamente lo que cuesta y lo que debería rendir.