Un contador me marcó la semana pasada con una duda que no había escuchado tan directa: "si la jornada baja a 40 horas, ¿el finiquito que pago en 2027 se calcula con el salario de antes o con el de después?". Buena pregunta. Y la respuesta corta es: con el que tenga vigencia el día de la baja, lo cual cambia más cosas de las que parece.

La reforma de jornada en México todavía está en proceso legislativo. Modifica el artículo 123 constitucional, apartado A, fracción IV, y arrastra cambios a la Ley Federal del Trabajo. No tiene fecha exacta cerrada ni esquema definitivo publicado en el Diario Oficial. Pero el efecto sobre la liquidación de quien sale ya se puede anticipar. Vamos a verlo.

Qué es el finiquito y de qué números depende

El finiquito es lo que la empresa paga cuando termina la relación laboral, sin importar el motivo: renuncia, fin de contrato, mutuo acuerdo. Incluye conceptos como días trabajados pendientes, parte proporcional de aguinaldo, vacaciones no disfrutadas y prima vacacional. La indemnización por despido injustificado es otro tema; aquí hablo del finiquito ordinario.

Casi todos esos conceptos se construyen sobre dos números:

  • El salario diario. Sirve para pagar días pendientes y para integrar el aguinaldo proporcional.
  • El salario diario integrado. Suma al diario la parte proporcional de prestaciones, y se usa en varios cálculos de liquidación.

Hay un tercer número que casi nadie mira hasta que toca: el salario por hora. Aparece cuando hay tiempo extra pendiente de pago o cuando hay que reconstruir cuánto trabajó alguien fuera de la jornada ordinaria. Y ese número es justo el que la reforma mueve.

Por qué la reforma de jornada toca el cálculo

La jornada ordinaria es la frontera. Todo lo que está dentro se paga a salario normal; todo lo que la rebasa es tiempo extraordinario, con recargo del doble o del triple según los artículos 67 y 68 LFT. Si esa frontera baja de 48 a 40 horas semanales, la frontera se corre, y con ella se corre la cuenta.

Pongamos un ejemplo concreto. Un trabajador con sueldo semanal de $4,200 MXN repartido en una jornada de 48 horas tiene un salario por hora de $87.50. La misma persona, con el mismo sueldo semanal pero jornada de 40 horas, tiene un salario por hora de $105. El sueldo no bajó —la reforma prohíbe expresamente reducir el salario por reducir jornada—, pero el valor de cada hora subió cerca de un 20%.

Esto importa para el finiquito por dos vías:

  1. El salario por hora con el que se valora cualquier extra pendiente cambia. Si liquidas a alguien y le debes horas extra de un periodo posterior a un escalón de la reforma, esas horas valen más por hora que las de un periodo anterior.
  2. Horas que antes eran ordinarias ahora son extra. Un trabajador que de rutina hacía 46 horas semanales, antes de la reforma tenía 46 horas ordinarias. Después de un escalón a 40, tiene 40 ordinarias y 6 extra al doble. Si esas horas quedaron sin pagar y aparecen en el finiquito, la base ya no es la misma.

CTA suave: si quieres entender el cambio de jornada antes de meterte con la liquidación, lee primero nuestra guía sobre cómo la reforma de 40 horas afecta al patrón mexicano.

El finiquito de quien sale después de un escalón

Aquí está el punto fino. Cuando la reforma avance por escalones —el esquema que se ha discutido en mesas tripartitas baja la jornada de forma gradual a lo largo de varios años—, vas a tener trabajadores que vivieron varias jornadas distintas dentro de una misma relación laboral.

Imagina a alguien contratado bajo 48 horas, que pasó por un escalón a 46 y luego a 44, y renuncia. Su finiquito no se calcula promediando jornadas. Se calcula con el salario diario y la jornada vigentes el día de la terminación. Lo proporcional de aguinaldo y vacaciones se valora con el salario de la baja, no con el de la contratación.

¿Dónde se complica? En el tiempo extra atrasado. Si le debes extras de hace año y medio, esas horas se calcularon con el salario por hora de aquel momento y con la jornada de aquel momento. No puedes pagarlas con el valor de hoy ni con el de aquella fecha "a ojo". Necesitas saber qué jornada estaba vigente cuando se generaron y cuál era el salario entonces.

Una cosa que casi nadie dice: el riesgo no es la reforma, es la mala memoria. La empresa que liquide con números aproximados va a pagar de más por miedo a una demanda, o de menos y se va a topar con una reclamación ante la autoridad laboral. Las dos salen caras.

El registro histórico es la defensa

Un finiquito mal calculado se impugna. Y cuando se impugna, gana quien tiene los registros. La Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo recibe miles de reclamaciones de finiquitos cada año, y en buena parte de los casos el patrón pierde no porque tuviera la razón en contra, sino porque no pudo probar nada.

Con la reforma esto se vuelve más delicado, porque ya no basta con guardar "cuánto ganaba". Hay que poder reconstruir, para cualquier fecha pasada:

  • Qué jornada ordinaria estaba vigente ese día o esa semana.
  • Cuál era el salario diario en ese periodo.
  • Cuántas horas trabajó realmente la persona, no las contratadas.
  • Cuántas de esas horas cayeron como extra y a qué recargo.

Eso es un registro histórico de asistencia y salario. No una carpeta con tarjetas de checador. Un sistema que conserve la jornada configurada por cada periodo y la cruce con las horas marcadas. Sin eso, calcular el finiquito de alguien que vivió dos o tres jornadas distintas es adivinar.

Por eso insisto en empezar a digitalizar el control de asistencia antes del primer escalón, no después. El checador de huella te dice a qué hora llegó la gente; no te dice qué jornada estaba vigente ni recalcula la base cuando esa jornada cambia. Esa lógica de cómputo es la que ocupas. En Emplyx el tope de jornada se configura por empresa y por periodo, y el histórico queda guardado para cuando toque calcular una liquidación.

Cómo recalcular paso a paso

Lista corta para liquidar a alguien en plena transición de jornada:

  1. Fija la fecha de baja. El salario diario y la jornada de ese día son la base de los conceptos proporcionales.
  2. Calcula días pendientes, aguinaldo y vacaciones proporcionales con ese salario diario vigente.
  3. Revisa si hay tiempo extra sin pagar. Si lo hay, ubica en qué periodo se generó.
  4. Para cada periodo de extra, identifica la jornada vigente entonces. El salario por hora se obtiene con esa jornada, no con la actual.
  5. Aplica el recargo correcto: doble para las primeras nueve horas extra semanales, triple a partir de la décima.
  6. Documenta todo. El finiquito firmado y el desglose detrás de cada número son tu respaldo si llega una reclamación.

El paso 4 es el que casi nadie hace bien y el que la reforma vuelve obligatorio. Si te lo brincas, el número va a salir mal.

Preguntas frecuentes

¿La reforma de 40 horas baja el monto del finiquito?

No directamente. El finiquito no baja porque la jornada baje; el salario semanal se mantiene. Lo que cambia es el salario por hora, que sube, y eso puede aumentar lo que pagas por tiempo extra pendiente dentro de la liquidación.

¿Con qué salario se calcula el finiquito de quien sale durante la transición?

Con el salario diario y la jornada vigentes el día de la terminación. Los conceptos proporcionales —aguinaldo, vacaciones— se valoran con ese salario, no con el de la fecha de contratación.

¿Puedo pagar el tiempo extra atrasado con el salario por hora actual?

No conviene. El extra se valora con el salario por hora del periodo en que se generó, y ese valor depende de la jornada que estaba vigente entonces. Pagarlo con el número de hoy puede salirte de más o de menos; en ambos casos es impugnable.

¿Qué pasa si no tengo el registro histórico de jornada?

Calcular se vuelve adivinar, y si el trabajador reclama ante la autoridad laboral, la carga de probar recae en buena medida en el patrón. Sin registros sólidos, lo más probable es que pierdas la reclamación.

¿El finiquito y la indemnización por despido son lo mismo?

No. El finiquito es lo que se paga al terminar cualquier relación laboral. La indemnización por despido injustificado es adicional y aplica solo cuando hay despido sin causa. Esta nota trata del finiquito ordinario.

¿Ya está vigente la reforma de 40 horas?

A la fecha de esta nota sigue en proceso legislativo, sin esquema definitivo publicado en el Diario Oficial. Lo prudente es preparar registros y contratos desde ahora, sin esperar la fecha oficial.

Prepara los números antes de que toque liquidar

El finiquito mal calculado no avisa: aparece el día que alguien renuncia y ya no hay margen para reconstruir lo que no guardaste. La reforma de jornada no complica el cálculo por sí sola; lo complica para quien llega sin el historial de jornada y salario en la mano.

Si quieres dejar configurado el tope semanal por periodo y conservar el registro que sostiene cualquier liquidación, Emplyx guarda el histórico de asistencia y recalcula la base de tiempo extra desde el primer día.